EN UNA CALLE CUALQUIERA...




En una calle cualquiera de una ciudad cualquiera se respiraba ambiente navideño,era nochebuena y estaban a punto de recoger los puestos del mercado central,aun así,no cabía ni un alfiler,la gente se agolpaba en ellos con avidez consumista,aquel regalo que faltaba por comprar,el postre de la cena de navidad,una tableta de turrón sin azúcar para el abuelo...
En esa misma calle,en una pequeña vivienda,Abelardo,ajeno a todo el gentío del mercado,preparaba su cena de navidad,como siempre y desde que había enviudado cenaría solo así que preparó un par de filetes y un huevo estrellado,abrió una botella de vino y dispuso la mesa.Antes de sentarse a cenar sintió un profundo sentimiento de soledad,buscó un antiguo cassette de villancicos y lo puso a sonar,no le vendría mal un poco de alegría...
En el mismo edificio un piso mas arriba de Abelardo vivía Andrés,un pobre extranjero que había dejado a su familia en su país y había viajado hasta allí para poder encontrar un trabajo mejor,aún pasaría mucho tiempo antes de que pudiera ir a visitarles.Había trabajado en el almacén todo el día sin descanso,con motivo de la nochebuena había tenido el doble de trabajo,por tanto, no había comprado nada para la cena,miró la despensa,unos huevos,algunos sobres de sopa y varias manzanas que encontró por casualidad,no era mucho,pero lo suficiente para no irse a dormir con el estómago vacío,entonces cayó en la cuenta,no había pasado por casa de Abelardo (su casero) para pagarle el alquiler como prometió que haría aquella tarde sin falta,aún no era muy tarde y no se entretendría mucho...
Abelardo abrió la puerta con cara de pocos amigos,siempre le molestó que sonara el timbre en horas de sentarse a la mesa,"encima el extranjero" pensó con cierto enfado pero se le pasó pronto cuando vio los billetes que le ofrecía Andrés;"si has invitado a tus amigotes esos raros,espero que no hagáis mucho ruido","no señor Abelardo hoy ceno solo","ya somos dos".
Abelardo miró a Andrés,sabia que tenía grandes dificultades para pagar su alquiler e imaginaba que apenas le quedaría para comer después de mandar dinero a su familia y era navidad,de repente sintió un nudo en el estómago;"toma Andrés,no hace falta que me pagues este mes,es navidad","gracias señor Abelardo,estoy en deuda con usted, no tengo mucho para cenar pero estaría dispuesto a compartirlo con usted si aceptara mi compañía".
Abelardo sonrió,el extranjero no era tan huraño como lo había imaginado,por un momento sintió cierta simpatía por aquel hombre que con lo poco que tenía,estaba dispuesto a compartirlo con él,que aunque era jubilado era un hombre pudiente,con lo desagradable que se había comportado en muchas ocasiones con él,se sintió avergonzado consigo mismo y recordó que tenia la despensa llena;"sabes,te lo agradezco,había preparado unos filetes y un huevo estrellado",Andrés se sintió avergonzado,solo tenia sopa de sobre y unos huevos,"pero (prosiguió Abelardo) una noche como esta merece un gran festín y mi mejor botella de vino,pasa y caliéntate en la chimenea un rato mientras preparo la cena"...
Y así fue,Abelardo preparó una opípara cena como hacía mucho tiempo que no preparaba,volvió a recuperar la alegría de estar en compañía,volvió a sonreír "el viejo cascarrabias" como era conocido en el barrio y Andrés mitigó por una noche la nostalgia de encontrarse tan lejos de los suyos y empezó a sentir cierto cariño por aquel señor que pese a su fama de mal encarado,demostraba tener un gran corazón y un tremendo espíritu navideño.Comieron,tomaron vino y después brindaron con cava,charlaron de muchas cosas y se fueron descubriendo poco a poco,cantaron villancicos y se regalaron el mejor regalo que se pueden hacer dos personas en navidad,el regalo de la amistad,una amistad que nació entre ellos una nochebuena que ya nunca olvidarían y perduró después de largos años,ya nunca se volvieron a sentir solos.

"Esa es la verdadera magia de la navidad,unir a los corazones que vagan solos y despertar nuestros mejores sentimientos".

¡FELIZ NAVIDAD!

Buttercup.

DESTINO




Échale los dados a la vida
hoy seras tu,
quien gane la partida,
échale un pulso a la muerte,
porque hoy es tu día de suerte.
Mal karma eligió tu camino,
mala estrella guió tus pasos,
anduviste largo tiempo
sobre arenas movedizas
y te hundiste.
Dejaste tu vida correr sin frenos,
dejaste tus sueños navegando a la deriva
y entre tempestades se ahogaron.
Olvida tu destino
hoy tu eliges tus cartas,
gira fuerte la ruleta
y párala donde quieras,
porque hoy...Tu eliges tu destino.

Buttercup.